Ocurrió en la sección Quintas. Ambrosius admitió que no es la primera vez que agreden al personal y los bienes de la Cooperativa
    Balearon la camioneta de una cuadrilla de Celta

    6

    A la Cooperativa Eléctrica le balearon una camioneta ayer en la zona de quintas y esta mañana su presidente, Nicolás Ambrosius, y parte del consejo de la Celta recibieron a los medios de prensa no sólo para comunicar el preocupante hecho sino también para reseñar la sucesión de agresiones a sus bienes y a sus empleados fundamentalmente a la hora de realizar reparaciones en zonas poco pobladas de la ciudad.

    Con evidente preocupación, Ambrosius consignó que el hecho más luctuoso se produjo ayer en Paso al 2200, plena zona de quintas, cuando un balazo impactó contra la luneta de uno de los vehículos de a cooperativa. “Hace ya bastante tiempo que venimos sufriendo una serie de eventos no deseados a medida que vamos a lugares alejados del centro de la ciudad, nuestro personal recibe agresiones y va con miedo: botellazos, hondazos y todo tipo de agresiones gratuitas ya que ni si quiera van a producir cortes sino que van a reparar y resolver problemas inherentes a las líneas. Son recibidos con hostilidad”, admitió Ambrosius. “No lo habíamos querido hacer público porque pensábamos que era algo que se iba a cortar. Pero ayer nuestro móvil acudió a resolver un problema de un asociado, y luego de que el empleado bajara la escalera para afirmarla sobre el palo y cambiar un interruptor, la camioneta recibió un tiro. Tuvimos la suerte que un segundo antes se corrió. El proyectil impactó sobre la luneta y la rompió. El personal se asustó y se retiró raudamente”.

    Para el presidente semejante hecho es “una locura”, y advirtió que se efectuó la correspondiente denuncia. Pidió, además, a los vecinos que vean este tipo de maltrato hacia empleados o bienes de la cooperativa, “que nos ayuden a denunciar de manera anónima, porque estamos convencidos que la mayoría de la población no está de acuerdo con estos comportamientos. Nada justifica este tipo de agresión, uno ve la agresividad y el grado de irritabilidad que hay en la sociedad. Esto ya pasa el límite, es algo muy grave. Nuestro personal no va a querer salir a la calle, estamos viviendo en Tres Arroyos no en el Gran Buenos Aires”, reflexionó.

    Compartilo en tus redes !!